Resumen en 30 segundos
- Certificar es decir, cada mes, qué parte de cada partida llevas ejecutada y cobrarla.
- Se trabaja siempre con el acumulado: lo de este mes es lo acumulado menos lo certificado antes.
- Ninguna partida puede pasar del 100 % del presupuesto aprobado; lo que se sale, va en un presupuesto adicional.
- De la certificación salen la retención de garantía y, en su caso, el descuento del anticipo.
- Cada certificación aprobada se convierte en una factura, con su IVA o su inversión del sujeto pasivo.
Qué es exactamente una certificación
Una obra no se cobra al final: se cobra por partes, según se va ejecutando. La certificación de obra es el documento que dice, a fecha de hoy, cuánto se ha ejecutado del presupuesto aprobado, y sirve para emitir la factura de ese periodo.
Se hace normalmente una al mes, y sigue el mismo orden que el presupuesto: capítulos y, dentro de cada uno, partidas con su medición y su precio. La diferencia es que en vez de medir «lo que se va a hacer», mide «lo que ya está hecho».
El acumulado: la única cuenta que importa
Aquí es donde se lía casi todo el mundo. En cada partida trabajas con tres números:
- Origen: lo que hay en el presupuesto aprobado (por ejemplo, 120 m² de solado a 38 €/m² = 4.560 €).
- Acumulado: el porcentaje total ejecutado a fecha de la certificación.
- De este mes: el acumulado de ahora menos el acumulado de la certificación anterior.
| Partida | Presupuesto | Cert. 1 | Cert. 2 (acum.) | A facturar ahora |
|---|---|---|---|---|
| Demoliciones | 2.800 € | 100 % | 100 % | 0 € |
| Albañilería | 9.400 € | 30 % | 65 % | 3.290 € |
| Solado | 4.560 € | 0 % | 40 % | 1.824 € |
| Fontanería | 3.100 € | 50 % | 80 % | 930 € |
Fíjate en demoliciones: estaba al 100 % en la primera, así que este mes no genera nada. Y en albañilería, lo que se factura no es el 65 %, sino la diferencia: 65 % − 30 % = 35 % de 9.400 €.
Qué lleva el documento
- Número y fecha de la certificación, y a qué obra y contrato corresponde.
- Las partidas por capítulos, con origen, acumulado anterior, acumulado actual y el importe del periodo.
- Totales: ejecutado a origen, certificado anterior y líquido de esta certificación.
- Retención de garantía, si el contrato la tiene (habitualmente entre el 3 % y el 5 %, que se devuelve al acabar el plazo de garantía).
- Descuento del anticipo, si cobraste uno al empezar.
- Espacio para la firma de la dirección facultativa y de la propiedad: la certificación se aprueba antes de facturar.
De la certificación a la factura
Aprobada la certificación, se emite la factura por el líquido del periodo. Dos cosas que decide el tipo de cliente:
- Particular: lleva IVA, al 21 % o al 10 % si es una reforma de vivienda que cumple los requisitos (lo tienes en la guía del IVA del 10 %).
- Empresa, trabajando tú como subcontrata en ejecución de obra: normalmente va sin IVA, con inversión del sujeto pasivo, y quien recibe la factura declara el impuesto.
Desde 2027 esa factura tendrá que salir de un programa que cumpla Verifactu, con su registro encadenado y su QR: lo cuenta la guía de Verifactu para obra.
Cinco errores que cuestan dinero
- Certificar de más en una partida. Si pasas del 100 % de lo presupuestado, o lo devuelves o lo justificas como obra adicional. Mejor que el propio programa te frene.
- Meter obra fuera de presupuesto sin aprobar. Lo que no está en el presupuesto aprobado no se certifica: se hace un adicional y se aprueba antes de ejecutarlo.
- Olvidar la retención. Se resta en cada certificación; si la olvidas, facturas de más y la propiedad te lo descontará después.
- No descontar el anticipo. Se recupera proporcionalmente en cada certificación, no de golpe al final.
- Certificar sin firma. Sin aprobación de la dirección facultativa, esa factura se queda parada en el cajón del cliente.
Cómo se hace en Cimenta
Con el presupuesto aceptado, cada certificación te enseña todas las partidas con lo ya certificado y solo te deja teclear el avance. Lleva el acumulado, no te deja pasar del 100 %, calcula retención y anticipo, y genera el documento listo para firmar. Cuando está aprobada, se convierte en factura con un clic, con su IVA o su inversión del sujeto pasivo, y con el registro de Verifactu detrás.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se certifica?
Lo normal es una vez al mes, con fecha de cierre fija. En obras cortas puede ser al 50 % y al final, y en obra pública lo marca el pliego.
¿Puedo certificar materiales acopiados pero no colocados?
Solo si el contrato lo permite, y normalmente con un porcentaje menor y con justificación. Si no está pactado, no se certifica lo que no está ejecutado.
¿La certificación es una factura?
No. La certificación mide y aprueba lo ejecutado; la factura es el documento fiscal que se emite a partir de ella. Por eso la certificación se firma y la factura se registra.
¿Qué pasa si el cliente no aprueba una certificación?
Se revisa la medición con la dirección facultativa y se emite corregida. No conviene facturar sobre una certificación no aprobada: esa factura acaba discutida.
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